Este blog está dedicado al jabón casero, artesanal y natural. Después de meses de practicar y perfeccionar esta afición ya no tan nueva, me he decidido a compartir lo que sé y a enseñaros los resultados...

lunes, 31 de mayo de 2010

JABÓN DE CAFÉ Y CLAVO

Este jabón negro y de aroma penetrante contiene una mezcla de aceites combinada con infusión de café colombiano, y está aromatizada sólo con aceite de clavo para darle un aroma rotundo definido.Gustará especialmente  a los chicos, aunque, la verdad, a mí me encanta.



El proceso de elaboración es muy sencillo, y como es la primera vez que hago este jabón...también ha significado una sucesión de descubrimientos. Mezclar la sosa no con agua sino con café (he descubierto que hay que remover muy bien, pues tiende a endurecerse), apreciar qué untuosa y brillante queda la traza.... Os enseño algunas fotos.

Esta es la mezcla de la infusión de café con la sosa:


Y esta es la mezcla de aceite: oliva (parte de él en forma de oleato de melisa), aceite de palma anaranjado, coco, semilla de uva y argán. Su color único, que luego se transmitirá a la pastilla  de jabón, se consigue con la combinación del naranja del aceite de palma y el negro del café.






En esta foto estoy añadiendo la disolución de sosa a los aceites:


Antes de utilizar la batidora, tan útil para conseguir rápidamente la traza o espesamiento, remuevo un poco con el bastoncito:


Ahora sí, usemos la batidora:


Me sorprendió lo rapidísimo que espesaba:





Ahora es el momento de añadir los aditivos. Yo usé sólo esencia de clavo.




Una vez añadidas las esencias, ya no se usa más la batidora:






Finalmente,  sólo quedaba verterlo en el molde, taparlo y esperar. Tal como hacía presagiar esta traza tan rotunda, el jabón se pudo desmoldar al cabo de escasas cinco horas: una maravilla.


Si quieres probar este jabón, visita mi blogtienda.



miércoles, 24 de febrero de 2010

JABÓN MULTIACEITES CON CALÉNDULA



Este jabón contiene una combinación de aceites que se complementan a la perfección, cada uno con sus propiedades. Además, lleva almidón para suavizar la piel y jarabe orgánico de arroz, que he querido probar como sustituto de la miel.

Aunque también es un jabón muy adecuado para hacerlo sin aromas, esta vez he optado por la fragancia de crema de mantequilla, que casa muy bien con el color de las pastillas.



Los ingredientes son:

-Oleato de caléndula (maceración de pétalos de la flor en aceite de oliva virgen)
-Aceite de girasol
-Aceite de coco
-Aceite de almendra
-Aceite de lino
-Aceite de maíz
-Aceite de pepita de uva
-Aceite de argán
-Almidón cosmético
-Jarabe orgánico de arroz
-Hidróxido de sodio
-Agua

Es un jabón suave, hidratante y suavizante. El aceite de oliva que contiene
ayuda a proteger la piel contra los efectos dañinos de los radicales libres, retrasando su envejecimiento. La caléndula es cicatrizante y emoliente.El aceite de semilla o pepita de uva, por su alto contenido en antioxidantes, vitaminas C, D, E y betacaroteno, fortalece la piel y le da elasticidad. En cuanto al aceite de argán, el oro líquido de Marruecos, es ideal contra la sequedad de la piel, regenerador y también hidratante. La adición de aceite de coco (que aporta espuma) y de almidón y jarabe de arroz (que mejoran su textura) es el mejor complemento para los ingredientes anteriores.

jueves, 16 de abril de 2009

JABÓN CREMA DE TOCADOR CON ROSAS

Este jabón en crema está basado en una receta de jabón líquido que aparece en el libro ruso Мыло ручной работы, más o menos El jabón hecho a mano, en donde hay un montón de recetas interesantes. Este libro me lo pasó Natalia, que no hace jabón sino unos panes maravillosos y otras recetas que podéis  en JazzedCook... una especie de Mundorecetas ruso.

Según añadamos más o menos líquido, el jabón será más o menos líquido también. Con las cantidades indicadas nos sale un jabón crema que podemos poner en un tarro y usarlo tomando una dosis con los dedos.  Añadiendo más líquido, podremos usar el jabón con una botella dosificadora.  Pero vamos ya con el paso a paso.

INGREDIENTES

Jabón base para rallar, por ejemplo el jabón de coco y oliva  de Xelene.Pesada en gramos.
Líquido: agua destilada y si se quiere una parte de agua de rosas, azahar,  infusión... La misma cantidad pero en mililitros
1 cucharadita de postre de aceite de semilla de uva
2 cucharaditas de postre de aceite de almendras
1 cucharada sopera de leche fresca entera.
1 cucharada aproximadamente de aroma de rosas especial para jabones.

ELABORACIÓN

Empezaremos rallando el jabón base. Este jabón ya tenía colorante, o sea que no tendremos que añadirlo. El jabón base de Xelene es blanco; también lo podemos usar tal cual.

 
 

 

Cuando queda un trocito pequeño, para no hacerme daño con el rallador lo corto con un cuchillo a cachitos:

 
Pesamos todo:

 
Y ahora, tomando como referencia estos gramos, vamos a poner la misma cantidad, pero en mililitros:

 
Es decir, aquí tenemos unos 85 mililitros de agua destilada (podéis sustituir una parte por lo que he indicado antes), que junto con los aceites y la leche harán los 110 ml aproximadamente.
Empezamos a hacer el refundido. Con el fuego muy bajo (sólo así podemos hacerlo sin baño maría) ponemos un cazo al fuego con un jabón y más o menos la mitad del líquido transparente y la cucharada de leche.


Cuando veamos que se va fundiendo (estaremos constantemente removiendo) añadimos el resto del líquido y vamos dejando que se funda sin dejar de remover.

 
Cuando vemos que está bastante fundido, retiramos el cazo del fuego y añadimos los aceites.

 
  

 
Es importante que cuando añadamos los aceites y la esencia el cazo ya esté fuera del fuego y la mezcla toda fundida. El aroma para jabones:

 
  
Bueno, esto ya está...

 
Ponemos el jabón en un tarro. Está  todavía bastante fluido, pero en 24 horas habrá tomado más consistencia.



Al día siguiente:

Podemos ya ponerlo en un frasco bonito de boca ancha:

 
  
Como he dicho antes, podemos refundir el jabón con más líquido, con lo que quedará más fluido y con una textura ideal para un dosificador:
 

Por supuesto, podemos variar  también el aroma según nuestras preferencias. La textura del jabon es muy homogénea y la espuma abundante, aunque cremosa.

sábado, 7 de marzo de 2009

JABÓN CON POLEN E INCIENSO

Éste jabón es un refundido a base  de los recortes que muchas veces quedan de cortar las barras de jabón en pastillas.

Los jabones base eran de dos clases: jabón de coco y oliva y jabón de crema de coco. Como siempre que se refunde un jabón, aproveché para añadirle ingredientes adicionales para enriquecerlo.
He aquí el paso a paso:

 
En una cacerola esmaltada o de acero inoxidable ponemos el jabón troceado. Yo intenté rallarlo, pero sólo se me ralló bien una parte...así que el resto acabó en la olla en trocitos. Falta de paciencia...
Añadimos también la parte líquida de nuestro refundido, que en este caso fue leche fresca semidesnatada. No la medí, veis en la foto que es un fondito de leche. 

Con ayuda de la espátula  y con el fuego al mínimo (en teoría habría que hacerlo al baño maría, pero yo últimamente me he acostumbrado a hacerlo así) vamos removiendo los trozos de jabón mientras se van fundiendo, procurando que no se pegue ninguno al fondo de la olla. 

Cada vez más trocitos de jabón sucumben al proceso de refundido...

...hasta que prácticamente toda la mezcla tiene una consistencia de puré espeso. 
Apagamos el fuego, y ya podemos añadirle nuestros ingredientes enriquecedores. Yo le añadí una cucharada colmada de crema de almendras, dos cucharaditas de aceite de pepita de uva y dos cucharadas de polen de abejas:


Removemos bien y añadimos una cucharadita de aceite esencial de incienso:

 
 

Mezclamos muy, muy bien con la espátula para que la esencia se distribuya bien y ya podemos poner el jabón en nuestro molde. Yo elegí un envase de cartón de leche; cuidad que el interior no sea de aluminio.




Lo dejamos reposar sin taparlo (los jabones con leche o miel es mejor no abrigarlos)  y al día siguiente ya lo podremos desmoldar y cortar.

La barra recién desmoldada:



Por la parte de abajo:

 
El lateral...

Y por arriba:

Las pastillas cortadas quedan muy  bonitas, porque los granos de polen resultan más visibles, así como los trocitos de jabón blanco que habían quedado sin fundir:
 

 
Además, como todo jabón resultante
de un refundido tiene la ventaja de que, tan pronto como endurezca, se puede utilizar. 
Este jabón, además, tiene el aroma característico del incienso y todas sus propiedades. El aceite esencial de incienso, en realidad una oleorresina, es cicatrizante y adecuado para las pieles maduras o secas. Su aroma es especialmente relajante, por lo que este jabón es especialmente adecuado para un baño o ducha en casos de tensión emocional...o simplemente antes de irse  a dormir.

domingo, 1 de marzo de 2009

JABÓN DE CREMA DE COCO

Hoy me gustaría explicaros cómo hago mi jabón de crema de coco. Pero ante todo, habrá que decir qué es la crema de coco, para no crear equívocos.
La crema de coco es esto:

 
Si leemos la etiqueta, que suele venir en varios idiomas, vemos que en inglés es "coconut cream", en francés "lait de coco" y en español "leche de coco". Sin embargo, también llamamos leche de coco al jugo clarito que se obtiene directamente de la nuez de coco...de manera que a mí me gusta más la denominación inglesa. La "crema de coco", como la denominaré aquí, no es una sustancia obtenida directamente de la naturaleza (aunque no tenga aditivos artificiales), sino que resulta de mezclar jugo de coco y agua. En la foto la veis así de espesa porque es invierno; al aceite de coco ya sabéis que le pasa una cosa similar. 
Este jabón es una adaptación de este  Pandan Valley Soap (Jabón del Valle del Pandano) que encontré en la red. El Pandanus Amaryllifolius, una variedad específica del pandano, es una planta de hojas fragantes que se usan en la cocina oriental y que es la base de la receta. Sin embargo yo, sin pandano que llevarme a la boca ni a la mano, decidí hacer el jabón sin él...y me resultó mi querido jabón de crema de coco. 
De hecho, lo peculiar de este jabón para mí, lo que me llamó la atención, no fue que incluyera hojas de una planta, sino que para su elaboración se usara, en lugar de agua...crema de coco! 
Vamos pues con los ingredientes:
INGREDIENTES PARA EL JABÓN DE CREMA DE COCO:
              manteca de cerdo   420g             
aceite de oliva   187g
aceite de coco   187g
sosa cáustica     112g
leche de coco 298g .
Aceite esencial o fragancia a nuestro gusto
MATERIAL NECESARIO:
Recipiente resistente al calor  de un litro de capacidad (por ejemplo cristal tipo pyrex o acero inoxidable)
Espátulas de madera o plástico resistente para remover (yo uso un trozo de caña)
Olla grande para fundir los aceites y grasas
Batidora de mano
Bolsa grande de supermercado o similar
Cucharilla para medir las esencias o fragancias
Moldes para jabón
La leche de coco tenéis que ponerla el día antes en el frigorífico porque si está a temperatura ambiente al mezclarla con la sosa se recalienta mucho
Y ahora con la elaboración paso a paso. Por favor, no olvidéis seguir las medidas de seguridad que se explican aquí
En primer lugar haremos la mezcla de la  sosa con la crema de coco. Abrimos nuestra lata...

 
Y pesamos nuestros  298 gramos:

 
Bueno, esos dos de más valen por el resto que va a quedar en el recipiente...
A continuación pesamos la sosa:


Y unimos ambos ingredientes, vertiendo la sosa con cuidado sobre la crema de coco y removiendo sin salpicar, muy despacio y en un lugar aireado, apartando nuestro rostro de los vapores que suelta e intentando no inhalar. Removed un buen ratito para que se mezcle bien; el resultado será éste:


Notad que he puesto el recipiente dentro de otro, un barreñito de plástico. Lo hago porque aunque el cristal es resistente al calor, nunca se sabe: imaginad que se rajara... a Doña Sosa  no hay que perderle nunca el respeto. Este barreñito o lo que sea con el recipiente dentro ponedlo a muy, muy buen recaudo para que nadie tenga acceso a él y seguid con la elaboración del jabón.

Ahora lo que haremos será fundir al baño maría el aceite de coco. Supongo que se podrá hacer al microondas, pero yo no tengo.

Yo coloco un salvamanteles metálico en una olla grande y pongo encima el bote de aceite; así no toca directamente el metal. Luego vierto agua,  fuego fuerte y a esperar:



Mientras el aceite se funde, podemos ir pesando la manteca. En la foto solo veis 20 ridículos gramos aunque la receta pide 420. Es porque tenía una tarrina de 400 gramos entera, con lo que no hizo falta pesarla.


Después ponemos la balanza a cero...


...y seguimos pesando. Ahora le toca al aceite de coco....Huy! El visor de la balanza se apagó justo cuando hice la foto, pero hay la cantidad requerida tanto de coco como de oliva:

 
Ahora nos toca fundir la manteca. Yo aprovecho la olla en que he fundido al baño maría el aceite. Tiro el agua y pongo la manteca en ella. El calor conservado ayuda a fundirla más rápido y sólo hace falta ponerla unos instantes al fuego:

 
Una vez fundida la manteca, apagamos el fuego y ya podemos añadirle los aceites de coco y oliva que habíamos pesado.
Ahora, antes de ir a por la mezcla de sosa, vamos a asegurarnos de que lo tenemos todo preparado:


 
Ya lo veis: superficie protegida con periódicos, moldes limpios y untados (podéis mojaros los dedos en la olla misma de las grasas y aceites y ponéis una capita muy fina), batidora y al fondo, no se ve mucho, hay un bote de cristal con las botellitas de las esencias o fragancias abiertas. Con las manos enfundadas en guantes y una ocupada en sujetar la espátula no vamos a tener manera de abrir los frasquitos. Así que los ponemos abiertos dentro del bote y tapamos éste sin apretar nada, que la tapa pueda quitarse con una mano.
También veréis que hay un recipiente adicional a la derecha de la batidora: lo uso cuando quiero hacer dos jabones diferentes con una misma mezcla. Una parte la pongo en este recipiente y así la puedo aromatizar diferente del resto.


Y ahora...bueno, vamos a respirar un poco hondo porque toca enfrentarnos con Doña Sosa...
Mirad cómo encontraréis la mezcla: solidificada aunque blanda:

 
 
Pues bien: cogiéndola así a cucharadas y con mucho cuidado la vais de-po-si-tan-do (no tirando a lo bestia!) en la olla con las grasas:


Sí, sí...palabrita que eso son trozos de la mezcla de sosa y crema de coco...ahí me veis con la caña dándole caña....digo removiendo con muuuuuucho cuidado. La olla por supuesto ya está fuera del fuego, pero el calorcillo residual ayuda.

Hala pues, a tirar de batidora...a no ser que seáis de las fieles al método tradicional del interminable removido a mano. Observad que llevo mis guantes (sobre todo ahora son muy importantes); también me protejo los ojos con gafas-mascarilla.Como medida de seguridad adicional, coloco una bolsa sobre la olla e introduzco la batidora por un agujero hecho en la bolsa. Así, cuando la mezcla se está batiendo yo no la veo, para mirarlo detengo la batidora y echo un vistazo.


 
La mezcla ya aparece homogénea y con consistencia de crema de espárragos o de mayonesa más o menos espesa, según el tipo de jabón. Ya está preparada para añadirle la fragancia o esencia.
Aquí perfumando la mitad de la mezcla, en el recipiente aparte (usad un cucharón para traspasarla)

 
Una vez añadida la esencia o fragancia prohibido usar batidora, pero tenemos que mezclarlo bien con la espátula...o caña:

Una vez perfumada la mezcla, ya podemos verterla en los moldes:

 
Ahora, inmediatamente, tenemos que "abrigar" el jabón; esto se hace siempre excepto cuando llevan leche o miel. Yo cubro los moldes con papel film y a su vez lo envuelvo todo con una manta...y a esperar. 
Éste jabón en concreto no se hace esperar mucho: a las doce horas ya lo podemos destapar...y habrá cuajado. Lo desmoldamos con cuidado sobre papel film..

....y si la barra grande está aún blanda la dejamos hasta que la veamos preparada para ser cortada en pastillas.
Entonces, si queremos, le quitamos las partes "imperfectas"  y marcamos por dónde cortaremos:

¡Y cortamos! El desmolde y el corte son dos momentos cumbre en la vida del jabonero.....

 
 Y ya está...ya  tenemos nuestras pastillas preparadas para curarse...ahora paciencia, unas semanas...y nuestro jabón estará listo para usarse!